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Desarrollo y seguridad de la vacuna contra el COVID-19

La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) ha autorizado el uso de emergencia de las primeras vacunas contra el COVID-19. Se están desarrollando otras vacunas y a varias se les están realizando pruebas clínicas a gran escala con decenas de miles de voluntarios para asegurarse que sean seguras y efectivas.

Cantidades muy limitadas de vacunas contra el COVID-19 han comenzado a llegar a Washington desde finales de 2020. Esperamos que estas cantidades vayan aumentando gradualmente para que las vacunas contra COVID-19 puedan estar disponibles ampliamente para cualquier persona que quiera vacunarse en primavera o verano de 2021.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) utiliza las Autorizaciones de Uso de Emergencia (EUA) durante emergencias nacionales para que un producto esté disponible y atienda una necesidad de salud urgente. La EUA permite que un producto sea utilizado antes de tener licencia completa.

Una EUA puede ser usada para pruebas, aparatos o tratamientos. La FDA ha emitido anteriormente EUAs para afrontar ántrax, Ébola, el virus H1N1 y otras emergencias sanitarias.

Las pautas de la FDA se deben cumplir para que una vacuna contra el COVID-19 sea considerada para una EUA, incluyendo los estándares de seguridad y efectividad y una revisión por expertos médicos independientes.

Si la FDA aprueba una vacuna para una EUA, un segundo comité asesor independiente evaluará los datos de seguridad y efectividad. Este comité, el Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización (ACIP, por sus siglas en inglés) entonces emitirá la recomendación sobre si la vacuna debe ser usada. Si ellos la recomiendan, ACIP emitirá las pautas para los proveedores de salud.

La FDA y el CDC continuarán vigilando la seguridad y efectividad de la vacuna incluso después de que sea aprobada.

La seguridad de la vacuna es una prioridad. Todas las vacunas contra el COVID-19 deben pasar por un riguroso proceso de varios pasos para probarlas y evaluarlas antes de que puedan ser usadas en los Estados Unidos. Estos procesos incluyeron pruebas en decenas de miles de personas y datos que fueron revisados por consejos de monitoreo de seguridad independientes. Únicamente serán aprobadas o autorizadas para su uso si cumplen con los estándares de efectividad y seguridad. De igual manera, la seguridad de las vacunas también será supervisada una vez que sean administradas.


En este corto video del Departamento de Salud del Estado de Washington se explica cómo son hechas las vacunas contra el COVID-19.

Usualmente, las pruebas y la producción de las vacunas son hechas durante varios años en procesos separados con múltiples pasos y que toman tiempo. Debido a la pandemia, el gobierno federal proporcionó fondos especiales para permitir que los investigadores y productores de las vacunas pudieran desarrollarlas, probarlas y producirlas al mismo tiempo. No se saltan ningún paso, pero el tiempo de desarrollo puede ser más rápido.

Las vacunas que han sido autorizadas de Pfizer y Moderna son vacunas ARNm. Se ha estudiado y trabajado con la tecnología de las vacunas ARNm por varias décadas. El interés sobre estas vacunas ha ido creciendo debido a que pueden desarrollarse en el laboratorio con materiales fáciles de obtener. Esto significa que el proceso puede ser estandarizado y ampliado, lo que hace que el desarrollo de las vacunas sea más rápido que los métodos tradicionales para producir vacunas.

La vacuna de Johnson & Johnson es una vacuna de vector viral, una tecnología creada por primera vez en la década de 1970. Durante décadas, se han realizado cientos de estudios científicos de vacunas de vectores virales en todo el mundo y se han utilizado contra otras enfermedades infecciosas como el ébola, el zika, la influenza y el HIV.

Cuando una vacuna es autorizada por EUA, los voluntarios que reciben la vacuna contra el COVID-19 son supervisados por un tiempo más corto que el proceso tradicional de aprobación de vacunas. Las pruebas para cualquier vacuna contra el COVID-19 involucra a miles de voluntarios y por lo menos la mitad de ellos son observados por lo menos 2 meses después de haber recibido su última dosis de la vacuna (en lugar de los 6 meses o más en un proceso tradicional). Sin embargo, la mayoría de los efectos secundarios de las vacunas se espera que surjan a los dos meses.

Es posible que efectos los secundarios raros solamente puedan ser vistos cuando millones de personas sean vacunadas. Por esta razón, la seguridad de las vacunas contra el COVID-19 continuará siendo supervisada después de ser aplicadas.

Este video del Departamento de Salud de WA recomienda considerar el tono, el autor y las fuentes cuando encuentre nueva información y cerciorarse con las personas que conoce. El Departamento de Salud Pública también ha desarrollado un medio llamado ¿Es cierto? para dialogar sobre las desinformaciones más comunes acerca de la vacuna contra COVID-19.

Cómo funciona la vacuna contra el COVID-19

La vacuna contra el COVID-19 ayuda a que nuestro organismo desarrolle inmunidad al virus que causa el COVID-19 sin adquirir la enfermedad. Cuando usted recibe la vacuna, su sistema inmunitario crea anticuerpos y otras células que combaten las infecciones y lo protegen en caso de que se infecte con el virus.


Aprenda más sobre las vacunas del COVID-19 en el cuerpo en este video de 60 segundos.

La vacunación contra el COVID-19 lo ayudará a evitar que se enferme de COVID-19 o que la enfermedad sea severa.

  • Lo ayuda a protegerse al enseñarle al sistema inmunitario de su organismo a combatir el virus sin tener que sufrir la infección del COVID-19.
  • En los ensayos clínicos, se encontró que las vacunas contra COVID-19 disponibles en este momento son altamente efectivas para proteger a las personas del COVID-19.

La vacuna contra el COVID-19 será una herramienta importante para detener la pandemia.

  • • Al vacunarse va a ayudar a protegerse a usted, a sus amigos y familiares y a otras personas en la comunidad contra COVID-19. La combinación de recibir la vacuna y seguir las recomendaciones de salud pública será por ahora la mejor protección en contra del COVID-19.
  • Utilizar cubrebocas o mascarilla y mantener el distanciamiento social ayuda a reducir la probabilidad de ser expuesto al virus o de propagarlo, pero estas medidas por sí solas no son suficientes. Las vacunas trabajarán con su sistema inmunitario para que esté listo para combatir el virus si se llega a exponer.
  • Con el paso del tiempo, mientras más personas reciban la vacuna, llegará el momento que tal vez ya no necesitemos de las otras medidas de prevención contra COVID-19 que por ahora son necesarias.

No, las vacunas contra el COVID-19 no pueden causar la infección del COVID-19. Las vacunas contra el COVID-19 enseñan a nuestro organismo a protegerse, produciendo anticuerpos y otras células que combaten las infecciones. Las vacunas enseñan a las células de nuestro cuerpo a producir una proteína que se parece exactamente a la que se encuentra en la superficie del virus COVID-19. Para entregar las instrucciones, las vacunas usan ARN mensajero (ARNm) o un virus diferente e inofensivo que se modifica para que no cause enfermedades. Nuestros cuerpos aprenden a identificar esa proteína para que puedan montar una respuesta inmune si un virus COVID-19 ingresa al cuerpo.

Es posible sentir efectos secundarios como dolor de cabeza, dolor en el brazo o fiebre un día o dos después de la inyección. Pero esos efectos secundarios duran poco y son señales que la vacuna está formando inmunidad en el organismo. Algunos de estos efectos secundarios son similares a los síntomas del COVID-19, pero no es lo mismo que tener la infección. La vacuna no contiene el virus, ni ninguna parte de este y no puede causar COVID-19.

Las vacunas que han sido autorizadas de Pfizer y Moderna son vacunas ARNm. Se ha estudiado y trabajado con la tecnología de las vacunas ARNm por varias décadas.

No hay virus en las vacunas ARNm, así que usted no se puede infectar con COVID-19 a través de la vacuna. En cambio, las vacunas ARNm proporcionarán a nuestras células instrucciones para producir una proteína inofensiva, pero parecida a una proteína importante que se encuentra en el virus COVID-19. Cuando sus células producen esta proteína, su organismo crea anticuerpos y una fuerte respuesta inmunitaria para protegerlo de COVID-19. Su organismo aprende a protegerse de la infección sin ser expuesto al virus.

Después de que el ARNm enseña a nuestras células a cómo protegerse del COVID-19, las enzimas de nuestro organismo destruyen y eliminan el ARNm. El ARNm no entra al núcleo de nuestras células ni al ADN ni al material genético.

A pesar de que estas vacunas son las primeras vacunas ARNm a las que se les autoriza su uso, la tecnología de ARNm ha sido estudiada por más de 30 años. Más información sobre cómo funcionan las vacunas ARNm puede encontrarse en la página web del CDC.

Sí, asegúrese de recibir su segunda dosis de la serie de vacunas de Moderna o Pfizer. Sin la segunda dosis, no se considera que esté completamente vacunado(a).

Hemos escuchado que algunas personas están considerando no recibir la segunda dosis porque están preocupadas por los posibles efectos secundarios. Sin embargo, la segunda dosis es importante para obtener la protección completa: la primera dosis comienza a desarrollar la inmunidad y la segunda dosis la fortalece.

No todo el mundo tiene efectos secundarios con la segunda dosis y algunas personas tienen efectos secundarios más leves que otras. Si tiene efectos secundarios, es probable que no duren más de unos pocos días. Todos estos son signos de que la vacuna está funcionando y que su cuerpo está desarrollando inmunidad. Cuando sus células producen esa proteína, su cuerpo crea una fuerte respuesta inmune para protegerse contra el COVID-19. Su cuerpo aprende cómo protegerse para que no contraiga el COVID-19 sin exponerse al coronavirus real.

Este tipo de vacuna no puede contagiarle el COVID-19 o el inofensivo virus del resfriado común que se usa para transmitir las instrucciones. La vacuna no penetra ni cambia el núcleo de nuestras células, el ADN ni el material genético.

Los científicos comenzaron a crear vectores virales en la década de 1970. Durante décadas, se han realizado cientos de estudios científicos de vacunas de vectores virales en todo el mundo y se han utilizado contra otras enfermedades infecciosas como el ébola, el zika, la influenza y el HIV.

La vacuna contra el COVID-19 de Johnson & Johnson utiliza una forma inofensiva para el virus del resfriado común (no el coronavirus) que ha sido modificada para que no pueda enfermarle. Este virus inofensivo proporciona instrucciones para enseñar a nuestras células a producir una proteína que se encuentra en la superficie del coronavirus. Cuando sus células producen esa proteína, su cuerpo crea una fuerte respuesta inmune para protegerse contra el COVID-19. Su cuerpo aprende cómo protegerlo para que no contraiga el COVID-19 sin exponerlo al coronavirus real.

Este tipo de vacuna no puede contagiarle el COVID-19 o el inofensivo virus del resfriado común que se usa para transmitir las instrucciones. La vacuna no penetra ni cambia el núcleo de nuestras células, el ADN ni el material genético.

Los científicos comenzaron a crear vectores virales en la década de 1970. Durante décadas, se han realizado cientos de estudios científicos de vacunas de vectores virales en todo el mundo y se han utilizado contra otras enfermedades infecciosas como el ébola, el zika, la influenza y el HIV.

El ingrediente esencial de tanto la vacuna de Pfizer como la de Moderna es el ARNm, el cual le indica a sus células como producir la proteína del coronavirus, permitiendo así reconocer al COVID-19 y protegerlo de la infección. La vacuna también contiene lípidos, sales y azúcar.

El ingrediente clave de la vacuna de Johnson & Johnson es el adenovirus 26, un virus inofensivo que se utiliza para transportar la proteína de pico que se encuentra en la superficie del coronavirus a nuestras células. Entonces, las células pueden reconocer el COVID-19 y protegerlo de la infección. La vacuna J∓J también contiene ácido cítrico y etanol.

Las vacunas no contienen: productos de cerdo, huevo, látex, componentes de la sangre, células del virus de COVID-19, mercurio o microchips. Las vacunas no contienen tejido fetal.

La lista completa de los ingredientes de la vacuna de Pfizer está disponible en la FDA:

Ingrediente activo

  • ARN mensajero con nucleósido modificado (ARNmod) codificador de la glicoproteína de pico (spike en inglés) del SARS-CoV-2

Lípidos

  • (4-hidroxibutil) azanodiil) bis(hexano-6,1-diil) bis(2-hidroldecanoato)
  • 2[(polietilenglicol)-2000]-N,N-ditetradecilacetamida
  • 1,2-distearoil-sn-glicero-3-fosfocolina
  • colesterol

Ingredientes adicionales (sales, azúcares y buffers)

  • cloruro de potasio
  • fosfato monobásico de potasio
  • cloruro de sodio
  • fosfato dibásico de sodio dihidratado
  • sucrosa

La lista completa de los ingredientes de la vacuna de Moderna está disponible en la FDA:

Ingrediente activo

  • ARN mensajero con nucleósido modificado (ARNmod) condificador de la glicoproteína de pico del SARS-CoV-2

Lípidos

  • polietilenglicol (PEG) 2000 dimiristoil glicerol (DMG)
  • SM-102
  • 1,2-diestearoil-sn-glicero-3-fosfocolina
  • colesterol

Ingredientes adicionales (sales, azúcares y buffers)

  • trometamina
  • clorhidrato de trometamina
  • ácido acético
  • acetato de sodio
  • sucrosa

Lista completa de ingredientes de la vacuna de Johnson & Johnson (Janssen), está disponible en la FDA:

Ingrediente activo

  • Adenovirus recombinante de replicación incompetente tipo 26 que expresa la proteína de pico del SARS-CoV-2

Ingredientes inactivos

  • ácido cítrico monohidrato
  • citrato trisódico dihidrato
  • etanol
  • 2-hidroxipropil-β-ciclodextrina (HBCD)
  • polisorbato-80
  • cloruro de sodio

Las vacunas de Moderna y Pfizer continúan ofreciendo un nivel alto de protección en contra de COVID-19 y siguen siendo esenciales para detener la diseminación de COVID-19. Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) reportan que las vacunas de Moderna y Pfizer parecen ser efectivas contra la variante B.1.1.7, también conocida como la variante del Reino Unido, la cual ha sido encontrada en el estado de Washington. Las investigaciones sugieren que los anticuerpos producidos por las vacunas también reconocer las variantes B.1.351 (Sudáfrica) y P.1 (Brasil). Los expertos continúan monitoreando e investigando que tan efectivas serán las vacunas en contra de las variantes.

El ensayo clínico de la vacuna de Johnson & Johnson se completó más recientemente, mientras que las variantes más nuevas y contagiosas circulaban ampliamente, y se ha encontrado que es muy eficaz. La vacuna de Johnson & Johnson ofrece un alto nivel de protección contra enfermedades graves, hospitalización y muerte por el COVID-19, las variantes B.1.351 (Sudáfrica) y P.1 (Brasil). Los expertos en salud continúan monitoreando e investigando qué tan efectiva será la vacuna contra las variantes.

Al vacunarnos y mantener las otras medidas preventivas contra el COVID-19 como usar cubrebocas, mantener la distancia física con otras personas que no viven en casa y lavarse las manos, vamos a prevenir que el virus circule y así reducir la aparición de nuevas variantes.

Disponibilidad de la Vacuna

Si bien las vacunas contra el COVID-19 son escasas, las fases recomendadas para las prácticas de vacunación han incluido grupos de alto riesgo determinados por el Departamento de Salud del Estado de Washington. A medida que avanza el plan de distribución de vacunas del Estado de Washington, cualquier persona que cumplía con los requisitos para recibir la vacuna en las fases anteriores del plan sigue teniendo derecho a recibirla.

Obtenga más información sobre los requisitos para recibir las vacunas aquí. El 15 de abril de 2021, todos los adultos mayores de 16 años tendrán derecho a recibir la vacuna. Espere a que usted cumpla con los requisitos para programar su cita de vacunación.

Aprenda más sobre la distribución de la vacuna contra el COVID-19 en el Estado de Washington aquí.

Las vacunas contra COVID-19 se están distribuyendo en hospitales, farmacias, centros de vacunación, centros de salud comunitarios y servicios médicos. Entérese más sobre donde vacunarse en el Condado de King aquí.

Por el momento, tanto las vacunas como las citas se encuentran limitadas. Puede sufrir retrasos debido al gran volumen de solicitudes. Esto irá mejorando conforme el número de vacunas aumente y se abran más centros de vacunación.

Algunos proveedores de vacunas enumeran el tipo de vacuna disponible en sus sitios de inscripción en línea o pueden proporcionar esa información por teléfono. Todas las vacunas autorizadas para su uso evitarán la hospitalización y la muerte por COVID-19. Todas las vacunas son seguras y muy eficaces. Sin embargo, existen algunas diferencias importantes que son:

  • Cumple con los requisitos por la edad: la vacuna de Pfizer se puede administrar actualmente a personas mayores de 16 años. Las vacunas de Moderna y Johnson & Johnson se pueden administrar a personas mayores de 18 años.

  • El número de dosis: la vacuna de Johnson & Johnson solo requiere una dosis. Se necesitan dos dosis para la vacuna de Pfizer (con al menos 3 semanas de diferencia) y la vacuna de Moderna (con al menos 4 semanas de diferencia).

Los diferentes lugares de proveedores podrán tener diferentes vacunas a medida que estén disponibles. El suministro de vacunas puede cambiar, por lo que el tipo de vacuna que recibe un proveedor también puede cambiar. Cuando los suministros aumenten y las vacunas estén ampliamente disponibles, las personas deberán tener más opciones sobre dónde vacunarse y qué vacuna recibir.

Salud Pública - Seattle y el condado de King respaldan completamente la entrega de vacunas por parte del estado de Washington conforme a sus lineamientos de fases para los grupos que cumplen con las características para ser vacunados. Instamos a que todas las personas cumplan con estos lineamientos y esperen a ser vacunados cuando sea su turno con la idea de salvar vidas. Esto protegerá a las personas con mayor riesgo de contagiarse de COVID-19 o a aquellas que tienen alto riesgo de que la enfermedad los afecte gravemente o sea mortal y así asegurar que nuestros hospitales tengan la capacidad de proporcionar atención médica y salvar la vida de quien lo necesite. Nuestra función no es vigilar los centros de vacunación para asegurar el cumplimiento de los lineamientos de fases. Esperamos que la gran mayoría de vacunas sea administrada a las personas que cumplen con las características indicadas en los lineamientos.

Los ensayos clínicos en niños están aún en sus etapas iniciales y las vacunas contra COVID-19 no estarán disponibles hasta que los datos de los estudios demuestren que las vacunas son seguras y eficaces para los niños, como lo son para los adultos. La vacuna de Pfizer ha sido autorizada para personas de 16 años o más y la de Moderna y la vacuna de Johnson & Johnson ha sido autorizada para personas de 18 años o mayores.

Vacunarse es una elección personal. Se puede ofrecer cualquiera de las vacunas contra el COVID-19 actualmente autorizadas a personas embarazadas o en período de lactancia. Si tiene preguntas sobre cómo vacunarse, le puede ayudar tener una conversación con su proveedor de atención médica, pero no es obligatorio.

Encuentre más información de los CDC aquí.

Que podemos esperar

La vacuna contra el COVID-19 no tiene ningún costo, independientemente del estado migratorio o seguro médico. Medicare, Medicaid y la mayoría de los seguros privados cubrirán la vacuna, y se cubrirá el costo de la vacuna para las personas que no tengan seguro.

Los proveedores de vacunas contra el COVID-19 no pueden:

  • Cobrarle por la vacuna
  • Cobrarle directamente cualquier tarifa administrativa, copago o coaseguro.
  • Negar la vacuna a cualquier persona que no tenga cobertura de seguro médico, que su cobertura de seguro médico sea insuficiente o que esté fuera de la red.
  • Cobrar una visita al consultorio u otra tarifa al destinatario si el único servicio proporcionado es una vacuna contra el COVID-19.
  • Requerir servicios adicionales para que una persona reciba una vacuna contra el COVID-19; sin embargo, se pueden proporcionar servicios de atención médica adicionales al mismo tiempo y facturarlos según corresponda.

Los proveedores de vacunas contra el COVID-19 pueden:

  • Solicitar el reembolso correspondiente del plan o programa del beneficiario (por ejemplo: seguro médico privado, Medicare, Medicaid) por una tarifa de administración de la vacuna. Sin embargo, los proveedores no pueden cobrarle al receptor de la vacuna el saldo de la factura.
  • Solicitar el reembolso de los beneficiarios de vacunas sin seguro del Programa para personas sin seguro COVID-19 de la Administración de Recursos y Servicios de Salud.

El Departamento de Salud Pública – Seattle y el Condado de King y otros están ofreciendo clínicas de vacunación gratuitas. La distribución equitativa es una prioridad para estas clínicas. Puede encontrar más información en nuestra página Cómo vacunarse en el Condado de King.

Depende de la vacuna que reciba. La vacuna de Johnson & Johnson contra el COVID-19 solo requiere una dosis para una protección completa. Las vacunas de Pfizer y Moderna requieren de dos dosis, una primera inyección para empezar a generar protección y una segunda para maximizar y completar la protección.

Debe recibir su segunda inyección entre los 21 y 28 días después de la primera, dependiendo del tipo de vacuna. Necesita recibir el mismo tipo de vacuna en ambas dosis. Cuando reciba su primera inyección, la persona que se la administre le proporcionará información en caso de que necesite una segunda dosis y cuando recibirla.

Según los calendarios de vacunación, se recomienda que en el caso de la vacuna de Pfizer, la segunda dosis sea aplicada a los 21 días después de haber recibido la primera y 28 días después para la vacuna de Moderna. Lo mejor es recibir la segunda dosis en este periodo o lo más cercano posible a esta fecha; sin embargo, la vacuna seguirá siendo efectiva si pasa más tiempo entre las dos dosis. De cualquier forma, usted necesita recibir la segunda dosis, incluso si ya ha pasado la fecha.

Algunas personas pueden tener síntomas como dolor de cabeza, brazo adolorido, fatiga, fiebre o dolor muscular por varios días después de recibir la vacuna. Esos síntomas son más comunes después de la segunda dosis de la vacuna. Estas son señales que el sistema inmune del cuerpo está generando protección. Esto es normal, es parecido a cuando se aplican otras vacunas comunes.

La anafilaxia es una reacción alérgica grave y su presentación es extremadamente rara después de recibir la vacuna contra COVID-19. Todas las personas que ha presentado anafilaxia después de la vacuna contra COVID-19 se han recuperado completamente, según la información disponible y no ha ocurrido ninguna muerte. El riesgo de enfermarse gravemente o morir por COVID-19 es mucho mayor que el riesgo de presentar anafilaxia u otra reacción seria después de vacunarse.

Los CDC ha publicado informes con información adicional sobre la anafilaxia y otras reacciones alérgicas por las vacunas:

Los CDC publicarán pronto un informe similar para la vacuna de Johnson & Johnson. En los ensayos clínicos, la anafilaxia fue extremadamente rara en las personas después de recibir la vacuna de Johnson & Johnson.

La mayoría de las personas que presentan anafilaxia, desarrollan síntomas dentro de los siguientes 15 minutos después de haberse vacunado. A todos estos pacientes se les administró epinefrina inmediatamente después de presentar síntomas.

Todos los centros de vacunación cuentan con profesionales médicos entrenados para identificar y responder a casos de anafilaxia. Ellos vigilan a quienes reciben la vacuna contra el COVID-19 durante 15 minutos después de haberla recibido para atenderlos en caso necesario.

Puede regresar a trabajar y no ponerse en cuarentena en los días después de haber recibido la vacuna, SI:

  • No ha estado en contacto con alguien con COVID-19 Y
  • No tiene fiebre Y
  • Sus signos y síntomas son únicamente los que presentó después de haberse vacunado contra COVID-19 (aquí está la lista, e incluyen dolor, hinchazón, cansancio, escalofríos y dolor de cabeza) Y
  • No tiene otros signos u síntomas de COVID-19 como tos, falta de aire, ardor de garganta o cambios del sentido del olfato o del gusto.

Más información:
CDC: Consideraciones para el personal del sector salud después de recibir la vacuna, (página web solo en inglés).
CDC: Consideraciones para residentes de los centros de asistencia de largo plazo después de recibir la vacuna, (página web solo en inglés).

La CDC ha creado el V-safe, una herramienta gratuita en su teléfono celular inteligente que utiliza mensajes de texto y encuestas en línea para proporcionar chequeos médicos personalizados después de que le hayan aplicado la vacuna contra COVID-19. V-safe también le recordará cuando aplicarse la segunda dosis. Le exhortamos participar en V-safe. Aprenda más en https://espanol.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/vaccines/safety/vsafe.html

Si. En este momento, la mayoría de las personas aún no están vacunadas; estamos en las primeras etapas de distribución de la vacuna con un suministro limitado. También estamos aprendiendo qué tan bien funciona la vacuna para prevenir que las personas vacunadas transmitan el COVID-19 a otras personas y qué tan bien funciona en las variantes del coronavirus, que se sabe que circulan en el Condado de King.

Incluso después de vacunarse, es importante proteger a los demás. Continúe utilizando mascarillas, limite las actividades en el interior con personas que no viven con usted, evite los espacios interiores abarrotados, mantenga el contacto con otras personas breve y distante, mejore la ventilación en el interior y lávese las manos con frecuencia.

La buena noticia es que una vez que esté completamente vacunado(a), puede hacer nuevamente algunas de las cosas que se detuvieron debido a la pandemia. Obtenga más información en la página Cómo vacunarse en el Condado de King.

Folleto: Recomendaciones de salud pública: Después de vacunarse contra COVID-19.

Las vacunas contra COVID-19 no causarán que su resultado sea positivo en las pruebas que detectan infección activa.

Las pruebas de anticuerpos detectan anticuerpos en sangre que indican si una persona ha estado infectada con un virus o bacteria. Los anticuerpos también son producidos cuando a alguien se le administra una vacuna efectiva. Si su organismo desarrolla una respuesta inmunitaria a la vacuna contra COVID-19, es posible que el resultado sea positivo con algunas pruebas de anticuerpos para COVID-19.

Puede ser que las personas que ya tuvieron COVID-19 se beneficien al ser vacunados. De acuerdo con el CDC la vacuna debe ser ofrecida a todas las personas sin importar si ya tuvieron COVID-19.

La evidencia actual sugiere que no es común reinfectarse de COVID-19 dentro de los siguientes 90 días después de la infección. Las personas que tuvieron COVID-19 en los últimos 90 días pueden elegir esperar para vacunarse hasta el final de este período, si así lo desean. No se recomienda hacerse la prueba para saber si usted ya tuvo la infección, solo para decidir si debe o no vacunarse.

Usted decidirá si ponerse o no la vacuna contra COVID-19. El estado de Washington por el momento no está considerando ninguna orden para vacunarse, pero las compañías podrían requerirla. El Departamento de Salud Pública recomienda la vacunación contra COVID-19 como una forma segura, efectiva e importante para prevenir el COVID-19, disminuir el número de enfermos, hospitalizados y decesos por COVID-19 y para ayudará a detener la pandemia actual.

Por el momento, el gobierno de los Estados Unidos no está requiriendo la vacunación de COVID-19 para visitar el país o para los residentes estadounidenses que viajaron a otros países y reingresan a los Estados Unidos. Sin embargo, cada aerolínea puede requerir a sus pasajeros comprobante de vacunación cuando vuelan en sus aviones. Por favor revise los requisitos de seguridad para viajar de su aerolínea antes de planear su viaje.

Conforme siga distribuyéndose la vacuna, otros países pueden requerir comprobantes de vacunación en un futuro para permitir que los pasajeros aborden un vuelo, pero por el momento ningún país ha emitido requisitos de vacunación.

Los CDC recomiendan que las personas eviten viajes que no sean esenciales y ha compartido guías sobre viajes nacionales en los EE.UU. Puede encontrar respuestas de los CDC a preguntas frecuentes sobre viajes aquí.

Las vacunas seguras y efectivas contra COVID-19 son un adelanto importante para prevenir el COVID-19 y finalmente terminar la pandemia del COVID-19. Pero la vacuna por sí misma no terminará con la pandemia de inmediato. Por ahora, la vacunación necesita hacerse en combinación con otros métodos de prevención.

Incluso después que la vacuna esté disponible, detener la pandemia seguirá requiriendo que todos, aún los vacunados, continúen cumpliendo las pautas vigentes para protegerse ellos mismos y a los demás. Por varios meses, necesitaremos continuar usando cubrebocas o mascarilla, mantener por lo menos seis pies de distancia de los demás, limitar las actividades fuera del hogar y evitar multitudes, lavarnos las manos a menudo, seguir las recomendaciones para viajar del CDC y continuar las guías de cuarentena después de haber sido expuesto a alguien con COVID-19.