Skip to main content
King County logo

¿Qué es?

  • La tos ferina, también conocida como tos convulsiva, es una enfermedad de la tos muy contagiosa causada por la bacteria Bordetella pertussis.
  • Personas de todas las edades pueden contraer tos ferina, pero los bebés tienen el mayor riesgo de enfermedad severa, hospitalización y muerte. Las mujeres embarazadas con tos ferina que estén cerca de la fecha de parto pueden trasmitirla a sus bebés.

¿Cuáles son los síntomas?

  • Los síntomas aparecen entre 6 y 21 días (en promedio entre 7 y 10 días) tras la exposición a una persona infectada.
  • Los síntomas iniciales duran de 1 a 2 semanas e incluyen:
    • Nariz con flujo
    • Fiebre ligera
    • Tos ligera
    • Apnea (dejar de respirar temporalmente, generalmente observada en bebés de menos de 3 meses; los bebés con apnea pueden ponerse azules y deben consultar inmediatamente a un proveedor de atención médica)
  • Después de 1 a 2 semanas, los síntomas progresan a:
    • Tos más severa, que generalmente empeora por la noche
    • Paroxismos (ataques) de tos rápida que puede llevar a arcadas o vómitos
    • Tos seguida de una inspiración con un silbido agudo
  • Una persona con tos ferina puede aparecer y sentirse saludable entre los episodios de tos.
  • Los ataques de tos pueden durar 10 semanas o más.
  • Los bebés y niños con tos ferina a menudo tienen severos ataques de tos que les dificultan comer, beber, respirar y dormir.

¿Cómo se propaga?

  • Las personas con tos ferina propagan la enfermedad al toser o estornudar mientras están en contacto cercano con otros que respiren la bacteria.
  • Los bebés pueden contraer tos ferina de familiares que pueden tener sólo una enfermedad leve y no saber que tienen tos ferina.
  • Sin tratamiento, las personas con tos ferina pueden propagar la infección hasta por tres semanas desde la aparición de la tos. Las personas con tos ferina deben mantenerse lejos de la escuela, guardería o trabajo hasta que 1) hayan seguido un curso de antibióticos por 5 días, o 2) hayan pasado tres semanas desde que inició la tos, o 3 la tos haya desaparecido por completo.

¿Cómo se diagnostica y trata la tos ferina?

  • La tos ferina se diagnostica analizando un frotis de la parte posterior de la garganta y la nariz para detectar la bacteria.
  • La tos ferina generalmente se trata con antibióticos. Es importante recibir tratamiento temprano.
    • El tratamiento puede hacer que la infección sea menos severa.
    • El tratamiento también puede ayudar a evitar propagar la enfermedad a otros.
  • La tos ferina a veces puede ser seria y requerir tratamiento en hospital.

¿Cómo puede prevenirse la tos ferina?

  • El mejor modo de prevenir la tos ferina es vacunarse. Es especialmente importante que las mujeres embarazadas se vacunen con cada embarazo (de preferencia entre la semana 27 y la 36) para ayudar a evitar el contagio a los bebés.
  • La vacuna DTaP se administra a bebés y niños pequeños. Se requieren cinco dosis de la vacuna para conferir protección completa.
  • Los niños mayores, adolescentes y adultos pueden ayudar a protegerse y evitar la propagación de la enfermedad a bebés aplicándose una vacuna de refuerzo Tdap.
  • Los padres también pueden ayudar a proteger a los bebés manteniéndolos lejos de cualquier persona que tenga síntomas de resfriado o que esté tosiendo.
  • Si ha tenido contacto cercano con alguien que tenga tos ferina, su médico puede recetarle antibióticos para evitar la infección.